El verano puede ser una estación dura para tus muebles si no los proteges del sol y la humedad.
Desde Ebanistería Alarce te contamos cómo incide el verano en tu mobiliario y los recaudos que puedes adoptar para mantenerlo en óptimo estado.
La exposición a factores externos como el calor, el sol y la humedad puede llegar a ser muy perjudicial para tus muebles.
Las consecuencias más comunes son el descoloramiento, la pérdida o deterioro de su acabado, la aparición de manchas, grietas o desprendimientos.
La humedad es un factor que puede originar la aparición de fendas de secado a causa de la contracción de la madera, lo que se traduce en grietas y fisuras.
Si existe un exceso de humedad, puede generar que la madera se llene de hongos e insectos. Sin lugar a duda, esto acelera el deterioro de la madera.
Por otra parte, la diferencia de temperatura entre dos caras de la misma madera produce que se curve.
Afortunadamente, contamos con algunas medidas para proteger nuestros muebles de las agresiones producidas por distintos factores.
Preparar los muebles de madera para el verano es una manera de prevenir su deterioro y posibles daños producidos por el clima.
Para mantener tus muebles en óptimas condiciones, te recomendamos que adoptes ciertas medidas preventivas:
Los cambios bruscos de temperatura pueden producir grietas en tus objetos de madera, por lo que es importante evitar la exposición a altibajos de temperatura.
Lo ideal es mantener un ambiente que oscile entre los 20°C y 24°C y poca humedad, no más del 50% regular.
Fuera de ese margen implica un riesgo para la conservación de los muebles, que pueden sufrir deformaciones, curvaturas y grietas.
Para trasladar el mobiliario sin inconvenientes, lo recomendable es levantarlo del suelo. Si es muy pesado, coloca papel grueso debajo de las patas y si tiene ruedas, muévelo suavemente.
De esta forma, ayudas a minimizar los picos de calor en el hogar y además evitarás el uso excesivo del aire acondicionado.
¿Cómo hacerlo? Presta atención a la parte baja de la puerta de entrada de la casa. Existe una normativa que obliga a que las puertas tengan la holgura suficiente para permitir la renovación del aire de forma natural.
Algunas veces, este espacio es más amplio, por donde no solo se cuelan corrientes de aire frío y de calor, sino que ingresa polvo, suciedad e insectos.
Verifica este punto y si es necesario, instala un burlete debajo de la puerta.
Por otra parte, las ventanas son objetos claves en lo que refiere al ingreso de la temperatura exterior.
Los cristales simples, las rendijas de los marcos y de la persiana son pasos perfectos para las corrientes de aire, tanto frías como calientes. Aún con las ventanas cerradas, los muebles se terminan dañando.
Procura optar por ventanas y cristales dobles, y el uso de burletes, de cortinas y de persianas que te permitan aislar la estancia del exterior.
Aplica una pintura protectora. Los muebles de exterior, ubicados en patios, jardines o galerías son los más expuestos a las condiciones climáticas.
Para minimizar posibles deterioros, es necesario recurrir a una mano de barniz o una pintura de color especial para madera.
En nuestra Ebanistería Alarce somos especialistas en restauración y conservación de todo tipo de mobiliario. Si quieres preservar tus muebles de los efectos del verano, no dudes en consultarnos.